lunes, 22 de septiembre de 2008

La Espía

Estoy en los ecos del barranco allí donde los zarzales dominan la cañada donde ni las cabras comen ni hacen fonabulismo ,en la última fila buscando el verde de tus ojos y tu pelo negro azabache meembuelvo en una manta y encuentro una jaima donde descansar y tomo te moro fumo uno de mis cigarrillos ingleses ,me levanto y ando mesuvo en un camello y recorro el desierto en tu busquedad pero es inútil el desierto es muy grande y rugoso se levanta una tormenta de arena y con ella se fragua mis esperanzas de encontrarte hace sólo tres días hacíamos el amor en el hotel Mencey provistos de fruta y champán francés huía de tu gente de tu servicio de inteligencia ,era s una espía en toda regla ,pero conmigo te sinceraste estabas harta de tu trabajo querías sentar cabeza dejarlo y perderte por una selva lujuriosa del Salvador donde estuviste hace años y nque tanto te gusto con sus loros de colores y sus cocodrilos y caimanes en un pequeño lago con casitas de color rojo y blanco alrededor ,olvidarte de lo que sabes y envejecer tranquila con niños por todas partes chapoteando en el agua sentada sobre una piedra poco angulosa leyendo el Corán regalándome una sonrisa que ilumina toda mi cara y trasparenta mis sentimientos de amor hacia ti porque nuestro amor es infinito ,no tiene dueño nos pertenece al salir el sol nos hacemos caratoñas bajo una noche sin Luna nos amamos silenciosamente par ano despertar a las ranas ni a las serpientes de cascabel que ya no nos atemorizan porque la fuerza del cariño nos ha hecho valientes e indestructibles resistentes al desaliento ¡oh mi amor ! cuanto deseo tocarte y oír tu risa brillar tus ojos verdes de gata ,y verte andar.

2 comentarios:

Dorn dijo...

dios, me he perdido entre letras! Saludos!!

Anónimo dijo...

Yo también me he perdido un pelin.